Memorias Tercer Congreso Colombiano de Estudiantes de Filosofía

Expresión estética del grafitti de Hip Hop desde Nietzsche y otros autores

La celebración de los saturnales en el espacio urbano

Ana Daniela Caicedo Bravo, Alexis Díaz Obando; Universidad de Nariño; danifilo1093@gmail.com

ISSN papel: 1909-6704
ISSN virtual: 2500-610X


Resumen

En el presente texto exponemos una visión estética del grafitti de Hip Hop como una interpretación de la producción artística contemporánea; éste análisis se hace tomando como referente el pensamiento y la filosofía de Federico Nietzsche desde una noción de jovialidad, que corresponde con el concepto latino del espíritu libre de aquel que baila por encima de la moral, ya que el artista del graffitty de hip hop, rompe toda moral, todo esquema establecido y toda normatividad, intensificando su voluntad creadora, para ser expuesta ante los ojos de la misericordia moral, su propia tragedia se hace dulce ante la exposición de sus pasiones.

Así pues se tratara de la construcción de  la obra artística, como su expresión y estilo, que forman el lenguaje físico y dionisiaco quizá en la obra, y de la urbanización de la ciudad. Todo esto será necesario desde el tiempo de las sensaciones veladas y reveladas del artista.

Abstract

In this text we present an aesthetic vision of The Hip Hop grafitti as an interpretation of contemporary artistic production; This analysis is done taking as reference the thought and philosophy of Friedrich Nietzsche from a sense of playfulness, which corresponds to the Latin concept of free spirit who dances above the moral, as the artist graffitty hip hop, breaks all morality, all scheme established and all regulations, intensifying his creative will, to be exposed in the eyes of the moral mercy, his own tragedy is sweet to the exhibition of his passions.

So they were building the artistic work, as its expression and style, forming the physical language and perhaps Dionysian in the work, and the urbanization of the city. All this will require from time evenings and developed feelings of the artist.

Palabras Clave

artist, artistic expression, urban landscape creation

El grafitti del Hip Hop  será llamado "nuevo fenómeno artístico", en donde él mismo se forma y rectifica su existencia como ser viviente en el paisaje urbano, con su carga creativa y pictórica-textual y en toda su composición. Este lenguaje en sí mismo transcribe un lenguaje poético determinado por el artista, en su expresión y estilo; pero, es quizá el espectador quien le agrega del sentido de complemento estético, con la reacción instantánea que en las entrañas de él mismo se emerge, y que son reveladas a través de su condición misma de espectador.

Desde ésta propuesta, será necesario señalar que el artista en este caso será llamado  grafittero, éste puede ser al artista trágico de Nietzsche, “artista trágico...nos muestra un estado de ánimo carente de miedo frente a lo terrible y lo problemático, ese estado constituye en sí una aspiración elevada, quien lo conoce, le tributa los más grandes honores, lo trasmite, tiene que trasmitirlo, si es que se trata de un artista, de un genio de la comunicación” (Nietzsche, 2002), y eso es precisamente el graffittero. El artista trágico no es pesimista, afirma todo lo problemático y lo terrible, es dionisiaco, (Nietzsche, 2002, p.15). Él va a trasmitir en un principio cierto tipo de inconformidad, y en nuestros días un modo de visibilidad pictórica, que trasmite el carácter de existencia.

La obra artística será llamada grafitti, la cual se encuentra en la espacialidad del lugar arquitectónico el cual para Nietzsche es un lugar que re- afirma el poder  porque “en la obra arquitectónica han de quedar de manifiesto el orgullo, el triunfo sobre la fuerza de gravedad, la voluntad de poder, la arquitectura es una clase de elocuencia del poder expresada en formas que algunas veces convence e incluso adula y otras se limita a dar órdenes” (Nietzsche, 2002, p.39). Vale aclarar en esta instancia, que el graffitty puede colgar de un asiento arquitectónico pero no está intrínseco a él, está más bien dándole vida y debilitando las fuerzas re- activas que éste pueda presentar, este fenómeno del graffitty  ya es parte de la mayoría de países del mundo, por lo tanto lo hace un arte universal.

 

Desde una visión jovial

El regreso a la concepción grecorromana desde el concepto de jovialidad lo realiza Nietzsche para mostrar la necesidad de la superación de los valores epistemológicos dados en la tradición occidental:

Sin embargo, tal vez quepa dar alguna explicación de nuestra elección del calificativo jovial para el alemán fröhlich, (…). Cabría dar dos razones. La primera se refiere al hecho de que «jovial», iouialis, es un adjetivo etimológicamente derivado de luppiter, Iouis, es decir, de «Júpiter, dios del día luminoso», quien representa a su vez la versión romana del Zeus griego. Y cualquier lectura de este libro y especialmente del Así habló Zaratustra, por rápida que sea, tendrá que percatarse de que la imagen y el tema del día y el cielo luminoso, del sol que resplandece en el mediodía y derrama sobre los hombres su sobreabundancia de luz y energía, es central en el pensamiento de Nietzsche. (Nietzsche, 1985, p.10)

Y la segunda razón que ofrecemos para la elección de jovial, procede justamente desde esta situación que produce la transformación del tono de esa ciencia y del ánimo del propio Nietzsche. Ambos surgen desde un prolongado sufrimiento y dolor causado por la ruptura con las antiguas verdades y valores que se veneraban y entre los que se había crecido y que, por ello mismo, habían otorgado al cuerpo y al alma las primeras fuerzas para transitar por la vida; (…) por ello, no es, cabalmente, nada más que el regocijo luego de una larga privación y desfallecimiento, el júbilo de la fuerza recuperada, la creencia de que se ha despertado de nuevo a un mañana y a un pasado mañana, el súbito sentimiento y presentimiento de un futuro, de próximas aventuras, de mares nuevamente abiertos, de metas nuevamente permitidas, nuevamente creí­das. (Nietzsche, 1985, p.11)

La ciencia jovial será entonces aquella que con gran salud ofrecerá a los hombres del futuro una nueva forma de hacer ciencia, para aquellos hombres que están libres de la moral tradicional. Así lo expresa Nietzsche en el prólogo:

La ciencia jovial… «Significa las saturnales de un espíritu que ha resistido pacientemente una larga y terrible presión»; y las saturnales eran aquellas fiestas romanas en honor al dios Saturno, (…) También la ciencia que en este libro entrega Nietzsche se vuelve jovial cuando el espíritu «que ha resistido pacientemente una larga y terrible presión», celebra sus fiestas saturnales (…). (Nietzsche, 1985, p.21)

 

Expresión y estilo como creación del lenguaje en el grafitti hip hop

Podría establecerse el origen del grafiti en las calles de New York, en los barrios subordinados de las ciudades, a finales de los años 60´s y comienzos de los años 70´s, en donde se presenta como un acto de ira, inconformismo, rebeldía. Es así como se puede visualizar las emociones iniciales que produjeron los primeros trazos de ejecución artística, que con el tiempo y la técnica desborda todo un sentimiento semiótico y un pensamiento visible, (Solé, 2010)

Estos actos emotivos que contribuyen a las primeras acciones pictóricas, adoptan ese carácter de embriaguez que Nietzsche expresa: Para que haya arte, para que exista una acción y una contemplación estética cualesquiera, se requiere una condición fisiológica previa: la embriaguez… la embriaguez que hay detrás de un gran deseo, de toda pasión intensa. (Nietzsche, 1985, p.38). Esos actos de ira, inconformismo, rebeldía, pueden ser la embriaguez que Nietzsche propone, para el fundamento del graffitero, El estado de ánimo que sigue a la satisfacción intensa de nuestra pasión dominante, la sensación de bienestar propia de una sociedad rara. (Nietzsche, 1985, p.32)

Esta época se revela como un gran inicio que le daría paso a una manifestación artística que sería parte de la cultura anglosajona, y que se extendería por la cultura universal, pero como manifiesta Nietzsche: Todas las grandes épocas de la cultura, son épocas de decadencia política, lo que ha sido grande  el sentido de la cultura ha sido apolítico, incluso anti político. (Nietzsche, 1985, p.42). Por ende los trazos del graffity serían rechazados y condenados como vandalismo, porque ponían al descubierto las realidades de una sociedad sumisa ante la política patológica del estado; ante esto Nietzsche manifiesta que:  El estado victorioso que el artista elige y glorifica es la valentía y la libertad del sentimiento ante un enemigo poderoso, ante una desgracia sublime, ante un problema que horroriza, (Nietzsche, 1985, p.32), pero esto no fue un obstáculo para la continuidad de un fenómeno que desechaba toda fuerza reactiva, posicionándose como un ente activo, aquí lo principal sigue siendo la cultura y es ésta la que adopta al graffitty como un ente vivo dentro del paisaje de la urbanización.

No hay duda de que hoy se puede tener un mayor número de convicciones que en otros tiempos, y al decir que se puede, quiere decir que está permitido, que es algo inofensivo (Nietzsche, 1985, p.32).  Es entonces como en nuestros tiempos, este ya ha sido reconocido como parte de manifestación artística dentro de las ciudades, prevaleciendo dentro de la sociedad, como un escape a la problemática de los jóvenes y sus toxicomanías que hacen parte de su existencia.

 

Creación

En tanto  obra artística la creación se efectúa en su comienzo en lo que Solé llama, un manosear, un acariciar el soporte, así pues era primero conocer la anatomía de la  superficie,  pues ahí quedara congelado el encuentro del acontecimiento como todo un montaje de ritual artístico, como algo distinto, desde la concepción de Huberman, por tanto se realizará la creación individual y personal de acuerdo con el tiempo de las emociones del artista, en ese conocer está el comienzo, el origen de la obra, por tanto, dice Solé: conocer es tocar por ese camino, la vida llega a ser una categoría semántica, connotada por la euforia, porque el tacto en su momento inaugural es su desarrollo, y su esencia la materia. (Solé, 2010, p.3)

De acuerdo con Solé, el tacto es lo que permite la creación de la imagen semántica, como vida, a través del  manosear y  aún más que el simple manosear, seria trasladarlo a una noción más poética, al de cometer el erotismo puro de las sensaciones, nos dice Nietzsche: Sócrates también era erótico el suicidio de la imaginación chocando con la realidad artística, por lo cual, en ese choque comienza la creación de un lenguaje semiótico-semántico en un  muro que  antes se presumía que era mudo.,
 

Expresión

Al respecto Solé nos dice que, es como una actualización más o menos característica o temperamental de un sistema virtual con lo cual recibe el nombre de obra de arte, es así como podemos observar que, el grafity, en su lenguaje semiótico-semántico se puede constituir entre sus imágenes, íconos, formas, etc., y es de esta forma como se da la  obra de arte. Para Nietzsche, En el estado dionisiaco lo que excita e intensifica, todo el sentido emotivo, de modo que dicho sistema descarga de una vez todos sus medios de expresión y a la misma vez hace que se manifieste toda la fuerza necesaria para representar, reproducir, transfigurar y transformar todo tipo de mímica y de histrionismo. (Solé, 2010, p.39)

El graffitty no posee ningún carácter mimético, ya que éste conjetura un componente subjetivo lo cual también lo aleja de lo histriónico, por lo cual se propone, el siguiente componente de este fenómeno artístico.

 

Estilo

Desde Solé interpretando a Nietzsche, presenta el estilo como: la apuesta en uso individualizadora del sistema de creación y expresión debido a un objetivo o meta personal en su realización, aquí la obra de arte es un objeto estético, y,  estilo en él, es aquello que trasciende la expresión mediante alteraciones individualizadoras de significación. Reafirma lo anterior ya expuesto en el carácter de creación, aquí se hace presente la noción de ingenio que Nietzsche revela dentro de la psicología del artista; “Entiendo como ingenio la previsión, la paciencia, la astucia, el disimulo, el gran dominio de sí mismo y de toda clase de mimetismo. (Solé, 2010, p.41)

El graffitero empeña su ingenio dentro de la producción pictórica dentro de lo que Deleuze llamaría fenomenología de influjos, es ahí donde el estilo y el ingenio del artista se hace presente, sumergidos entre las gamas de colores y las respiraciones propias de sus entrañas.

Así pues, en el choque, en la reunión de las cosas, se rectifica el origen de la existencia artística de la obra, por lo tanto, en ese choque se manifiesta con el sentimiento individualizador, que hace que  se configure el estilo original de la obra, que quizá sea llamado, como representación propia del individuo que crea la identidad propulsora de sus alter-egos y con ella el reconocimiento de sus deseos, pasiones, miedos, y los más dantescos sentimientos de su estado inconsciente, como diría Freud en su psicoanálisis del arte, para Nietzsche “El arte pone también en manifiesto muchas cosas feas, duras, problemáticas de la vida, lo que nos hace pensar, en atrevernos a decir que el arte antes de ser expuesto y antes de ser bello, tiene que pasar por los caos y odiseas más terribles de los infiernos del arista.  (Solé, 2010, p.45). De tal forma podemos inferir que tanto expresión como estilo, forman el lenguaje del grafiti, siendo parte de la vida de la obra, para luego ser expuesta al público transeúnte.

El lenguaje del grafiti se constituye desde la imagen y lo icónico –textual, por tanto, la imagen se representa como una imagen de tipo criptográfica por tener significados implantados por el artista para el reconocimiento propio y de su cultura hip-hop, llegando así a la confidencialidad del significado de la obra, donde el televidente descifra sus propios códigos de acuerdo a su percepción, quizá este sea la primordial sensación que cause la obra al receptor. 

También tomada desde Huberman y citando a Benjamín se puede considerar al grafiti, como una imagen dialéctica desde su lenguaje, pues dice Benjamín que, la imagen es la dialéctica detenida en cuanto que esta crea un lenguaje que es cognoscible y visible, pero para Nietzsche, La dialéctica solo puede ser un recurso forzado, en manos de quien ya no tiene otras armas. (Solé, 2010, p.10), en este caso, creemos que la postura de Benjamín es un poco más factible para la investigación, entonces, de acuerdo con Benjamín, podemos decir que, el grafiti expresa una conversación desde la obra al receptor, esto  hace que la obra se convierta en una forma de poder hacer conocer el lenguaje perceptible y visualmente, sin la obra artística quizá nunca supiéramos lo que el grafittero quisiera expresar, es decir, que,  sin la obra artística no existe un lenguaje artístico.

El graffitty huye de toda normatividad y de la gramática, es por ello que,  tiene una liberación de toda moral, El juicio moral corresponde a un nivel de ignorancia en el que todavía no ha aparecido el concepto de lo real, la distinción entre lo real y lo imaginario; es así como Nietzsche expresa: ¡Esa vieja embustera que es la razón se había introducido en el lenguaje! Mucho me temo que no conseguiremos librarnos de Dios, mientras sigamos creyendo en la gramática. (Solé, 2010, p.27), éste es un fenómeno que se libera de todo yugo, canon o ente artístico-gramático. Por ende aun, en las academias de bellas artes, no es considerado arte, Nada grande ni bello puede ser patrimonio común. Lo bello es cosa de pocos hombres. (Solé, 2010, p.45)

Llegamos a la apuesta del artista en donde plantea Solé: así que apuesta me refiero a lo que incumbe sobre todo al artista moderno, ese que según Kant posee un talento especializado necesario, para las bellas artes por su originalidad, cuya función consiste en captar conceptos intuitivamente por medio de las formas. (Solé, 2010, p.35)

Podemos considerar al graffitero como un artista moderno, ya que, él posee el talento suficiente para la creación de la obra, impregnándole su originalidad en aquellas formas amorfas, que se representan en el  espacio, para captar imágenes y códigos intuitivamente, que luego se convertirán en todo un lenguaje alimentado por los conceptos.

 

Como propuestas

En lo que respecta al tiempo de la obra, nos atrevemos a decir que, el graffity es una obra sin tiempo ya que el artista se juega en el tiempo del azar,  en lo cual desde Nietzsche, esta propuesta quedaría en una psicología moralista, “En tanto, la sensación perdura en una especie de resonancia: espera, por así decirlo que el instinto de causalidad le permita pasar a primer plano, ahora ya no como algo que se ha producido por el azar, si no como algo que tiene sentido. (Solé, 2010, p.23)

Pero el sentido de la obra del graffitty será jugar con el tiempo del azar, porque él pinta lo que va surgiendo de momento, quizá nos atreveríamos a decir que él pinta sin tiempo. Así pues el tiempo de la creación del grafiti deviene el acontecimiento para la construcción de los trazos y las formas o con lo que llama Benjamín desde Huberman la verdadera ritmisidad del choque, pues ahí  en el choque donde el origen de la obra comienza en tanto a su expresión, y en la ritmisidad se efectúa la creación de las formas con el devenir el acontecimiento, o el tiempo del azar. (Solé, 2010, p.117)

Podemos decir entonces que, esta obra de arte se convierte en un ser de pasiones y sensaciones, por lo cual su existencia nace por sí misma en su fenomenología de influjos, y con la poética del contacto, que provoca la liberación de sensaciones, para darle paso a la belleza, ya dice Schopenhauer expuesto por Nietzsche, Para Schopenhauer la belleza es la liberación de la voluntad por unos instantes, invita a una liberación eterna donde también sería necesario otorgarle a esa liberación al factor de la música. (Solé, 2010, p.44)

En la filosofía de Schopenhauer se presenta una constante del deseo y del querer, y el ser humano sufre en cuanto no puede satisfacer sus deseos o bien en cuanto los satisface y se hastía, de tal forma que siempre va a querer algo. Según Schopenhauer la forma de evitar el dolor y el sufrimiento, tiene dos salidas para alcanzar la redención, (pues su filosofía busca la redención y no la liberación) una estética y otra ascética. (Thomas-Mann-Schopenhauer- Nietzsche y Freud, p.64)   

En la salida estética, éste filósofo enaltece a los artistas, dándoles la condición ser casi santos, además por  tener la capacidad de representar el mundo que los rodea en una obra de arte,  destaca principalmente a la música como la mayor expresión artística, y  es durante la contemplación de la partitura artística en donde el ser humano entra como en un estado de éxtasis, y deja de lado todo aquello que lo hace sufrir y padecer, sin embargo, ese estado  posible de felicidad es espontáneo, dura sólo el momento de la mera contemplación.

Por  la vía ascética que es la negación y renuncia a hacer aquello que le gustaría hacer. El asceta renuncia a dar satisfacción al sexo: su castidad es el signo de que, al quedar abolida la vida de ese cuerpo, queda abolida también la voluntad, de la cual aquel es manifestación fenoménica. De este modo, la castidad ascética no puede convertirse en máxima universal, pues si eso pasa, se daría la extinción del género humano. La música tal y como hoy la entendemos, es también una excitación y una descarga completas de las emociones manifiesta Nietzsche. (Solé, 2010, p.39)

Es porque de este modo generalizando en los grafitteros,  mientras elaboran la obra artística, suena retumbando sentidos el hip-hop, rap, reggae, dancehall, funk, jazz, blues, como ritmos predilectos de estos, siendo parte de una misma cultura o modo de vida- así pues la representación de las sensaciones se entremezcla con las producidas por la música, donde se podría decir que cada trazo se asemeja a la estructura de una nota musical que se encuentra en el pentagrama, y los beats una dilatación de color, así pues al final solo quedará siendo una sola melodía, una sola pintura, una misma obra de arte.

De este modo crea un lenguaje visible ya que lo podemos observar a través de su gama de colores siendo estos como dice Benjamín desde Huberman los que le dan la verdadera existencia a la obra de arte junto con su iconografía- textual que nos presenta y representa, en la expresión y el estilo.

También podemos encontrar un lenguaje invisible, en lo que respecta a las sensaciones que en el receptor se efectúan de forma subjetiva a la visión, y a la disposición de sus acontecimientos y psiqué, y en el artista se presentan de forma objetiva, dado que el mismo le impregna esa sensación ejecutada en la creación de la obra que se espera  se transmita hacia los espectadores. Aquí se da el acto de  la espiritualización de sensualidad entre emisor y receptor poniéndolo en términos lingüísticos, pero  en términos de Nietzsche, La espiritualización de la sensualidad se denomina amor, y constituye una gran victoria sobre el cristianismo; es el amor  en este caso, la existencia de dos entes ya sea, sujeto- obra artística , obra artística – sujeto,  sujeto- sujeto; los cuales al entrar en la reproducción y el contacto darán pasó al ritual de la espiritualización de la sensualidad y dejarán de lado toda moral,  ya expresa Schopenhauer desde la interpretación de  Nietzsche, toda belleza estimula a la reproducción, siendo este su efecto más característico, desde lo más sensual a lo más espiritual porque el graffitti no tiene ningún componente moralizador, más que incentivador, y concientizador.

De este modo, la obra de arte se presenta primero en un proyecto que es el deseo y el querer-hacer del artista, para pasar a la proyección que se manifiesta en la expresión, para formar una imagen amorfa en una atmosfera espacial, donde se vela y se revela el sentir del artista, para darle vida a una construcción artística que después será llamada obra de arte, percibiéndola desde el elogio de la distancia, donde el grafiti será mejor visto desde ese punto, ya que su composición técnica, está creada para ser observada  desde la distancia y mucho mejor con movimiento, para así poder tener una mejor sensación desde  cinetismo y la fugacidad óptica de la observación. (Solé, 2010, p.134)

Es así como hemos  tratado de darle un sentido estético a un fenómeno artístico que no se visualiza desde el campo del arte teóricamente, por ende ha surgido la preocupación por seguir investigando y desde la filosofía del arte darle una cabida a lo que posiblemente sea un nuevo fenómeno artístico mundial y así éste sea pensado y re- pensado desde diferentes campos del saber.


Referencias

Crespo, H. Artículo: Sensación y pintura en Deleuze Instituto de Estética. Pontificia Universidad Católica de Chile. Santiago de Chile

Huberman, G. (2002) Lo que miramos, lo que nos mira. Manantial Editores

Nietzsche, F. (2002) El ocaso de los ídolos o como filosofía a martillazos - Proyecto esparto- Alfaguara Editores
Nietzsche, F.  (1985) La ciencia Jovial. Monte Ávila Editores

Solé, S. (2010) El pensamiento visible. Universidad de Antioquia Editores

Thomas, M.  (2002 ) Schopenhauer Nietzsche  Freud. Alianza Editorial, S.A. Madrid,