Año 4 No. 6 Febrero - Junio de 2010

Reseña a: "Siento Luego Soy" de Nestor Fabio Piedrahita


Pamela Natalia Zamora Giraldo


ISSN papel: 1909-6704
ISSN virtual: 2500-610X




Reseña a1: "Siento Luego Soy" de Nestor Fabio Piedrahita2

La meta de la filosofía es siempre la misma: ayudar a los hombres a comprenderse a sí mismos y, de tal modo, actuar a plena luz, en vez de salvajemente en la oscuridad.

Isaia Berlín, 1983

Pareciera que este epígrafe resume en gran medida la intención del tesista, al lograr mezclar dos partes: la filosofía y el teatro; pues diez años estudiando filosofía y alrededor de trece haciendo teatro, pueden darnos más o menos una idea de lo que quiere exponer el autor.

Su tesis se divide en dos partes:

  1. En la primera intenta definir qué es la filosofía y qué el teatro, y de qué manera estás dos pueden unirse y dar lugar a una dialéctica que no es del todo entre opuestos, es más bien una acción reciproca entre ambas manifestaciones.

2. En la segunda, se pone en práctica la intención del autor, y a partir de la practica realizada en el colegio León de Greiff, con la ayuda de los alumnos y sin lugar a dudas con un gran empeño, sale adelante algo denominado “Mascarada Liegreiff ”; citando al autor “como un espacio de fusión entre las áreas de filosofía y teatro; como medio para abordar reflexiones filosóficas a través del arte representativo”3

Por una parte, se hablará del teatro de la mano de dos teóricos: Grotowsky y Dubatti, El polaco toma el arte como modo para sacudir tanto al actor como al público, o en sus propias palabras: “el teatro se vuelve un lugar de provocación, de lucha con la verdad íntima de cada uno, de desafío a sí mismo y al público, pues viola estereotipos de visión, juicio y sentimiento”4 y para el argentino, el teatro es tomado como herramienta de formación5, el teatro debe ser independiente. En sus palabras:

Parte de la concepción del actor, de su objetividad como punto de partida para llevar a cabo la confrontación con el público y generar una forma consciente y deliberada de platear la realidad del hombre, su habitar en el mundo, esa otra manera de vivir y de pensar.6

Para Grotowsky hay dos tipos de actores:

1.    El santo (la santificación –como símbolo expiatorio de sacrificio-permite que el actor se deshaga de su máscara cotidiana (...) revelándose a través del exceso, la profanación y el sacrilegio injuriosos, haciendo que el espectador lleve a cabo un proceso similar de “auto penetración”.

2.    el “actor cortesano”, que es aquel que se apropia de un “arsenal”: es decir, de diversos métodos, artificios y trampas (colección de clisés) para combinarlas en cada papel que realice para lograr fascinar al público”.

La Relación teatro-filosofía se plantea del siguiente modo:

El actor ‘santificado’ podría equiparse con el filosofo que se expone ante los otros, capaz de representar una especie de acto espiritual, una sinceridad que deshaga su máscara cotidiana, desafiándose y desafiando a otros, al estilo Socrático, y de lo que en el proceso grotowskiano se llama autoconocimiento, que hace posible que el espectador, como el esclavo de la caverna, lleve a cabo un proceso similar de ‘auto penetración’, ‘revelación’, y ‘transiluminación’”.7

Si pretendemos entender un poco mejor la idea del autor de la tesis, tendríamos que leer, o al menos consultar, a modo de interés personal “Encuentro en el parque peligroso” Del venezolano Rodolfo Santana, una obra que si bien no he visto, ni leído, al leer algunos fragmentos tomados por Nestor me dejaron el sabor semidulce semiagrio de lo que significa el encuentro de un demente (no puede hilvanar una palabra con otra de manera coherente) y una lectora en un parque que, poco a poco, ha sido invadido por cemento y “progreso”, un parque que los vio crecer y que los reunió años después, cabe decir que ellos, sin saberlo, tenían sólo en común eso, el parque. La protagonista llama “Bambi” al único elefante en el que se subió en su niñez, no es que confunda a Bambi con Dumbo, es que quería llevarle la contraria a Walt Disney. ¿Por qué digo que hay que conocer la obra para comprender la intención de autor de la tesis? porque sin lugar a dudas, la obra genera esa incomodidad que todos conocemos al leer un dialogo platónico, esas eternas preguntas que, a la manera mayéutica, nos permiten a su vez confundirnos y aclararnos, del mismo modo refleja una crítica a la sociedad moderna, y finalmente porque ese parque puede llegar a simbolizar aquel wonderland que todos tenemos en el recuerdo y que conservamos desde la niñez, aquel paraíso que es destruido por la fría madurez y que en este caso lo es por la pizzería que reemplaza el lugar de las ardillas, que de niños vieron correr por el césped.

No es el tipo de tesis que expone dos argumentos, los confronta y saca una conclusión, es más bien el tipo de tesis que cuenta la vivencia de alguien en su práctica pedagógica en un colegio, que logra sacar la filosofía de aquel claustro casi medieval al que nos remite la simple palabra, y que por el contrario manifiesta artísticamente y prácticamente, por medio de: Películas, talleres artísticos y obras; logrando aquello que por lo que sabemos no es nada sencillo, sacar a los estudiantes de bachillerato de la pasividad y la pereza, a otro modo de ver esta materia que deja de serlo y se convierte en cotidianidad, en interés genuino y en esa capacidad de asombrarse ante lo que se despeja ante nuestros ojos.
 

Notas

1. Realizada por Pamela Natalia Zamora Giraldo, estudiante de la Profesionalización en Filosofía y Letras de la Universidad de Caldas. E-mail: natygz@ hotmail.com

2. Tesis presentada en el 2009 para optar al título de licenciado en Filosofía y Letras. Jorge Iván Cruz.

3. Ibíd p. 49

4. Ibíd p.21

5. Jorge Dubatti, teórico teatral argentino, enuncia cuatro vías del teatro: 1. El teatro de la tradición. 2. teatro comercial. 3. teatro independiente. 4. El teatro beligerante. La tercera que la que nos interesa, expone desde la subjetividad privada, como alternativa confrontativa, otra manera de vivir y pensar, articulada como contrapoder.

6. Piedrahita Nestor Fabio. “Siento luego Soy” teatro y didáctica de la filosofía. Tesis. Pág 32.

7. Ibíd p.29