Año 3 No. 3 y 4 Febrero - Junio de 2009

¿Para qué filosofía en época de crisis?


ISSN papel: 1909-6704
ISSN virtual: 2500-610X




Hay ciertas expresiones del acervo común de la cultura occidental inevitablemente emparentadas con la filosofía: “Sólo sé que nada sé”, “El hombre es la medida de todas las cosas”, “El hombre nace bueno y la sociedad lo corrompe”, “El hombre es un lobo para el hombre”, “Dios ha muerto”, “No existen hechos sólo interpretaciones”.

Hay historias que pasando a algo así como al anecdotario común, son de constante recurrencia y de gran utilidad para agilizar el discurso y dar ejemplos: la historia de Tales de Mileto y la esclava tracia, el Mito de la Caverna, la historia del paraíso de Adán y Eva, la historia de la Torre de Babel.

También hay preguntas que caen presa de las dos cosas, son producto del acervo común de la cultura occidental y/o conducen a una historia del anecdotario común, como las preguntas: “¿Cuántos ángeles caben en la punta de un alfiler?”, “¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?”, “¿Para qué poetas en tiempos de miseria?”.

Afortunadamente todavía podemos sacar esas expresiones, esas historias y esas preguntas, del ligero lugar común. Algo similar debería pasar con aquella otra pregunta, también muy conocida en la filosofía, “¿Para qué filosofía en época de crisis?”.

Con motivo del XIII Foro Interno de Filosofía, los estudiantes de filosofía plantearon la anterior pregunta a algunos de sus profesores, lo que ellos dijeron y la manera como sacaron la pregunta de ese ligero lugar común, de su repetición constante, su imprecisión; la manera como mostraron lo que implicaba la pregunta, lo que suponía, los compromisos que tenía en el fondo y los compromisos a que los llevaba, lo que decía y lo que no decía, es lo que debe haber a continuación. Los estudiantes ya escuchamos sus respuestas, ahora las presentamos al juicio de los lectores.

 

Nicolás Alberto Duque Buitrago