Año 3 No. 5 Julio - Diciembre de 2009

Apuntes de clase...


Pedro Antonio Rojas1

pedroantoniorojas@hotmail.com


ISSN papel: 1909-6704
ISSN virtual: 2500-610X




“El juego de palabra es un mecanismo maravilloso porque en una misma frase exaltamos los poderes de significación del lenguaje solo para, un instante después, abolirlos completamente.”

Octavio Paz

Nuestras instituciones se han enfrentado a la inocencia filosófica, considera que deben garantizar un material (capital) intelectual de alta calidad, así que han diseñado la forma correcta de acercarse y de enseñar la filosofía. Este grupo de textos nacieron después de preguntarme por las llamadas formas incorrectas o erróneas de generar complicidad con nuestra disciplina, las cuales ahora me parecen más acertadas que las normativas.

La inocencia filosófica no es un estado primario, no es un cortejo con el vacío, al contrario, es un estar pleno de doxa (Opinión), de instituciones, de afecciones, de ilusiones, de espejismo, de sensualidad, de erotismo. Mis primeros contactos con la filosofía (académicas) me exigieron la renuncia, el abandono de esas huellas, en otras palabras, lo primero que ella quiso fue enseñarme a olvidar. La filosofía supuestamente nos permite disolver esa inocencia pero ¿Qué pasa con aquellos que se aferran a la memoria, el ensueño?

Estos escritos son apuntes de clase, lo que los presenta como una especie de collage, de contrapunto o polifonía, allí interactúan la voz del maestro y las voces del que escribe, éste último en su escritura a veces busca sentidos (entiéndase lo que se quiera por sentido) y a veces simplemente prefiere perderlos, es uno que aprende mal filosofía, que se entrega a la memoria, a los laberintos, a los ecos, a los desvaríos, a las cadencias.

Para terminar debo decir que estos textos deben ser unas malas interpretaciones de los filósofos de la antigüedad, pero son más el sincero puente entre el intenso mundo de un estudiante (con sus inocencias) y la ya conocida frialdad académica. La competencia filosófica ahora no es algo que deba preocuparnos porque escribir no se trata tanto de competir como de jugar.

Imaginar: siete de la mañana, comienza la clase pero… te asechan las palabras… los recuerdos…

 

Acuática

En la clase sobre Tales de Mileto ( 625- 546 a.C.)

“No se tenía aún idea de lo que fuera un cielo arriba o un suelo firme abajo; todo era agua, (caos acuoso) no se había formado un solo pantano, ni menos aún una isla; y ni siquiera existían dioses.” (Aristóteles)

La madrugada no fue suficiente, porque en la tierra todavía el líquido se movía con memoria onírica.

Brisa diluida,

erosión y tierra,

el silencio es acuático,

el silencio y nosotros...

Y nosotros suspendidos como si en la fuga del sueño esperáramos trastocar la inconsciencia del agua.

Tú, tú y la mañana se escurrían,

te permitías diluirte y replegarte sobre mi piel pintada,

tú, pintada de memoria, esparcida toda como segregación nocturna...

El silencio nos cubrió de contorciones verdes,

de esperanza acuática,

de secretos líquidos,

y fuimos la briza que rozaba el verde-tierra para arrancarle su pigmento, sus contornos, sus texturas, su vigilia…

Es que la tierra pobló tus ojos, ojos erosionados, hemorragia-acuática…

(Tus ojos nos escurrieron, nos han hecho tinta, tinta espesa. Tinta para tras- tocarnos, tras-pasarnos, transitarnos, transpirarnos, transgredirnos, trascendernos, trascribirnos. Y de nuevo co-rroernos, co-rrompernos, condensarnos, contenernos, consentirnos, comenzarnos, comprimirnos…)

Tú, tú y el llanto como tinta verde,

tú te quedaste una noche,

y ahora… solo adivino tu huella, aun húmeda…

Húmeda como la memoria que se duerme y regresa de nuevo al caos acuoso de la mañana, de la mañana, antes de que se tuviera noticia del primer pantano… o de tu regreso…

 

Volátil

En la clase sobre Anaxímenes (570-500 a.C.)

“Al igual que se dice que nuestra alma que es aire nos gobierna, así también el soplo y el aire al cosmos entero contiene” (Anaxímedes)

Soy algo que se respira,

un pulso,

un tiempo,

el desvarío caótico de intensidades (tal vez eróticas)…

¿Y tú?

Tú levemente te aferras a mi cuerpo volátil,

a-morfo, sonoro, dislocado, vaporoso, condensado, transgredido

a mi cuerpo que se escapa por la inhalación de tu rostro…

Que rehúye por tu asfixia…

Por tu transpiración aérea,

por tu cuerpo que persiste en descomponerme,

en hacerme un tiempo,

tal vez un pulso,

dislocado, vaporoso, transgredido, condensado, silencioso…volátil.

 

Ilimitados

En la clase sobre Anaximandro (c. 611-c. 547 a.C.)

“Antes de la formación de un cosmos, podría decirse que los contrarios como tales, existían, como si aun no existieran, por que se encontraban en una mezcla en la que no se los podía distinguir (ápeiron).” (Guthrie)

La noche te derramaba te vertía sobre mis sombras,

sobre los arboles,

Y fuimos eucalipto y oscuridad terrestre,

Todo para contenernos con olores verdosos, sombríos, desbocados,

para preferir el silencio… y escuchar la tierra…

(Pronunciarte cerca, decir silencio, exhalarte absurda, decirte cerca, exhalar silencio, pronunciarte absurda, exhalarte cerca, pronunciar silencio, decirte ¡absurda!)

Hacernos de tambores y responder no, no quiero,

hacernos tierra, responder no, no quiero,

pero estar desnudos, inevitablemente lodo, pantano, tierra… mezcla.

(Para decirte absurda, pronunciar silencio, exhalarte cerca, decir silencio, pronunciarte cerca, exhalarte absurda, decirte cerca, pronunciarte absurda y exhalar silencio…)

Ilimitados por ser un solo cuerpo…

cuerpo    irreductible,    imposible    fragmentarnos,    dividirnos,    deshacernos    o despedazarnos…

Ilimitados, arrinconados en la fragancia del eucalipto,

nacimos de entre las texturas de árbol nocturno,

en la oscuridad, en la oscuridad terrestre que nos absorbió las pieles, la carne,  los limites…

 

Vacío

En la clase sobre Gorgias (c. 485-c. 380 a.C.)

“El vacío, en tanto no es nada, no es. Pero, en cuanto es el vacío, es algo cuyo ser es ser nada.” (Gorgias)

Ser vacío como quien escapa a palabras a diagramas o dibujos temblorosos,

Porque el vacio es desdoblamiento del silencio y la inmanencia de la muerte…

(Vacío, desdoblamiento, silencio, inmanencia de la muerte, vacío…)

(Vacío, desdoblamiento del silencio, vacío.)

(Desdoblamiento del silencio)

Silencio…

Inmanencia…

Muerte...

¿Cómo pretender la inmovilidad del cuerpo desvestido si en el silencio se ha desbordado en porosidad erótica?

Eres mi líquido, mi noche, mi asfixia y me pierdo en las lagunas heladas de tu cuerpo tibio, ahogado por la caricia nocturna…

Mi líquido, tu cuerpo tibio, tus lagunas heladas, la caricia, la asfixia, la noche…

mi líquido, mi cuerpo helado ante tus lagunas tibias…

tibiamente ahogado, para ser tú caricia, ser tú vacío,

ser vacío como quien escapa a palabras a diagramas o dibujos temblorosos…

Notas

1 Estudiante de la Profesionalización en Filosofía y Letras de la Universdiad de Caldas.