Memorias XVIII Foro Interno de Filosofía y Letras - Universidad de Caldas

Exploraciones en torno a la locura desde Giordano Bruno, Hölderlin y Nietzsche, como perspectivas de reivindicación en el pensamiento ambiental


Elizabeth Castaño.

Universidad de Caldas.


ISSN papel: 1909-6704
ISSN virtual: 2500-610X




Todas las formas de locura son forma de visión lúcida.

 Son los sanos de espíritu los ciegos o los confusos de alma.

Enloquecer es caminar hacia el misterio, avistar desde lejos.

Enloquecer es empezar a vivir.

¿A quién pertenece la instrucción de la vida, del misterio?

A los hombres de genio.

¿Pero quiénes son éstos?

 Hombres de camino hacia la locura, locos completos.”

 

-Fernando Pessoa.

Cuentos de locos. Relatos de la monomanía y la perversidad. [Cuentos de locos].

 

Intentaré ilustrar las nociones que se perciben en relación al pensamiento ambiental y su reivindicación desde Giordano Bruno, Hölderlin y Nietzsche, tres grandes exponentes de la filosofía, quienes más allá de promulgar sus ideas, las dotaron de vida al llevarlas a cabo por medio de relaciones metafóricas bajo la figura de profetas o sacerdotes filósofos. Todos ellos tienen en común la promulgación de su pensamiento en relación directa con la naturaleza, aunque esto implicara la manifestación de su subjetividad provocando que las sociedades de sus diferentes épocas sintieran la necesidad de protegerse de ellos, tildándolos en algunos casos como herejes, dementes o responsables de la degradación de los valores de sus sistemas sociales. Debido a esto, siento la urgencia de traer al presente la relación y las intenciones que tenían estos tres filósofos bajo la nación de locura, siendo esta una experiencia que abre un abanico de innumerables posibilidades de saberes. Necesariamente la locura obliga a distanciarse de esas matrices de orden social generando una ruptura del orden pasional del mundo; pensando la locura como un viaje, como un distanciarse poéticamente del mundo para generar la posibilidad del nacimiento de la subjetividad en nosotros como lo pensaba Michel Foucault.

Tomaré como punto de partida el texto de Miguel Ángel Granada titulado: Giordano Bruno: universo infinito, unión con dios, perfección del hombre. Es importante recordar la concepción que tenía Giordano Bruno sobre el mundo. Una concepción materialista donde todo estaba conformado por átomos. Con base a esto, Bruno empieza a construir un pensamiento contra la subversión de valores que se promovían en la colonización, en este caso la de América. Comienza con responsabilizar de este hecho a Aristóteles, y se dirige hasta la conformación de la religión judeocristiana basada en Platón, tomándolos como ejes fundamentales de esta subversión. Además, considera que estos degradan el estado natural del hombre indígena como lo hizo Cristóbal Colón, quien utilizaba la Palabra de Dios como un precepto incuestionable, único y verdadero, bajo pasajes bíblicos que justificaban su forma agresiva de sustituir los dioses patrios pertenecientes a las regiones de América. Para Bruno, este tipo de creencias eran válidas porque eran dioses autóctonos. El lema insignia de la colonización era promover la violencia camuflada en la evangelización, que estaba en contra del estado natural en el que se encontraban los indígenas. Bruno estaba totalmente convencido de que los indígenas no necesitaban de la novedad impartida por los españoles colonizadores porque su cultura se encontraba satisfecha con la relación que tenían con la naturaleza, vista como divinidad y que les imparte un sentimiento de pertenencia.

La naturaleza hacía parte de ellos. No la tenían distanciada de su vida como sí lo hacían los cristianos, o la mayoría del mundo occidental, con su forma de explicar el tiempo escatológico lineal. Por lo anterior, los cristianos fomentaban el proselitismo religioso, e imponían con violencia su dogma único y verdadero. Además de esto, Bruno concibe la relación de lo divino con la materia como una metáfora cósmica de presentación de Dios, trasladándolo a lo infinito. Reconociendo al universo como pluralidad de mescolanzas de las formas naturales, siendo el universo pluralidad en términos de unidad, en causa diferenciada del principio. Causa, como eso que genera el brote de esas formas naturales y principio, como materia, el soporte de las cosas.

En ese texto, aparece Giordano Bruno presentándose como la figura del profeta bajo el nombre del Nolano, porque provenía de Nola, Nápoles. Un sujeto que se muestra a sí mismo como libertador del hombre a través del conocimiento que tiene el carácter de una regeneración espiritual. Preocupado por una verdadera recuperación de la noción del universo entendida como una relación entre el mundo, el hombre y Dios no llama vergonzoso a lo que la naturaleza hace digno. Consideraba que el hombre era víctima de la ignorancia de la fantasía como representación cosmológica – religiosa, refiriéndose a ella como un vicio, estipulando que debe ser destruida, porque el cuerpo se puede entender como algo físico que hace parte de la naturaleza, y no como esa fantasía que no se puede verificar en la naturaleza ni en la razón. Finalmente, Bruno propone un sistema cosmológico antagonista a los sistemas establecidos por la Iglesia. Su excomulgación y acusación de herejía se dan en el año 1575 por profesar ideas peligrosas que apuntaban en dirección a “la superioridad que se adquiere a partir del desarrollo del intelecto por medio de la experiencia, por ende, desemboca en el buen actuar sin necesidad de un Dios.” (Granada, s.f.-b). De esta manera, se podría alcanzar un verdadero desarrollo de la sociedad, mientras que por medio de la biblia, lo único que se generaba era una exaltación de la ignorancia reduciendo al hombre, y también, a la concepción de la naturaleza. En otras palabras, la religión debería ser para el vulgo.  Más adelante en 1593  la inquisición romana lo sentencia a  muerte. Sin derramamiento de sangre, Giordano Bruno replicó: "¿Temblaís acaso más vosotros al anunciar esta sentencia que yo al recibirla?". Cabe resaltar que permaneció recluido durante dieciocho años y jamás se retractó. Murió convencido de sus ideas. Fue ejecutado y visto como un loco en su época mientras que ahora, se considera como un héroe por sus trabajos en esa época.

Con  relación a esas ideas de herejía en términos de locura aparece Hölderlin, otro filósofo que en medio de sus problemas mentales y depresiones ocasionadas por la muerte de su amada Susette Gontard, el 22 de junio de 1803, en Fráncfort del Meno, nos brinda elementos para nuestro propósito Sus crisis mentales se hicieron más presentes e intolerables, que tuvieron que internarlo en 1806 por más de 231 días en una clínica psiquiátrica de Tubinga, Alemania. Más adelante después de haberse retirado en soledad a meditar su soledad en medio de la naturaleza idílica, empieza a escribir pensando la realidad como compuesta por cuatro elementos: primero la physis, como proceso de cambio donde la materia se mantiene. Segundo, la realidad como  un ciclo que va del uno a la multiplicidad. Tercero, para él la disgregación de la materia supone una eliminación del objeto y por tanto, pasaría lo mismo con el alma en la muerte, ya que ésta es considerada materia. Y por último, la fuerza del amor.

Es por esto que se toma como referencia El joven Hiperión quien crece según los ideales de la paideia griega: el individuo se considera parte de la totalidad y unido a ella en armonía. Ser uno con el todo es la vida de la divinidad, es el cielo del ser humano. Después se enamora de Diotima, símbolo de su unión armonizadora con la Naturaleza: “¡Oh vosotros que buscáis lo más alto y bello! [...] ¿Sabéis su nombre? ¿El nombre de lo que es el uno y el todo? Su nombre es belleza.” (Hölderlin, 1976).  Aquí se ve al Hiperión como ese sujeto que desea convertirse en un maestro de los hombres quien profesa que la naturaleza despierta una sensación de más allá, como una forma de educar la sensibilidad, de poetizar la razón, siendo un reflejo de un héroe diferente a la sociedad de su época que se encuentra en la naturaleza, yendo más allá de su esencia común. Esto hace que sea tratado como un incomprendido porque es un sujeto que es capaz de conocerse a sí mismo. Tiene en sus manos la decisión de elegir entre el amor y la libertad de su patria pero Hiperión como mediador, como sacerdote poético de la naturaleza, hace caso a lo que le dice su amada Diotima y sacrifica todo por la patria, borrando las diferencias sin perder el yo, la autoconciencia, la identidad. Hiperión sabe que tiene que existir un equilibrio, y sólo el que sabe hallar el punto medio es admirable y perfecto. El amor se presenta como esa excentricidad siendo “eso que no es” (Hölderlin, 1976), determinando su posición como un poeta educador porque su amor es el género humano. 

Por otro lado, aparece también el texto de la muerte de Empédocles, un fragmento dramático en el que Hölderlin trabajó desde 1797 y se funda en la leyenda del suicidio del filósofo presocrático Empédocles, quien se habría arrojado al Etna para volver a las entrañas de la naturaleza. Aquí, la locura hunde al hombre a la noche del mundo. Empédocles, expulsado de Agrigento por los sacerdotes corruptos estaba desolado. Luego sintió algo que lo hizo sentirse diferente a los otros. Conoció y percibió la vida por momentos. Empezó a  hacerse o pensarse con la naturaleza de manera parcial y luego llega el vació y el olvido de sí. Pierde la conciencia de manera momentánea. Empédocles se da cuenta que Hermocrátes quiere hacer de la fe una industria profanando lo sagrado. Él considera la naturaleza como algo que es real y que nos posee. Aquí se empieza a percibir la naturaleza como algo diferente. Como un principio que cambia todo cuanto existe, tiene multiplicidad de la sustancia, y puede mejorar en el amor y que rompe con el odio. Luego de desenmascarar las suposiciones de los sacerdotes el pueblo, le pide que tome la posición de rey, a lo Empédocles se niega diciendo: “éste ya no es tiempo de reyes” (Hölderlin, 1976). El pueblo a fin de cuentas decide renacer de la muerte depuradora, viendo la purificación como recién nacidos.

Finalmente esa figura del renacer la encamino con el pensamiento de Nietzsche, donde se resalta que el ser humano ejemplar debe crear su propia identidad por medio de la autorrealización, sin depender de nada que trascienda esa vida, como Dios o un alma. Se enuncia a un Nietzsche que decidió quitarle las máscaras de los valores ocultos a la cultura de Occidente que se encontraba sumergida en la ciencia, el arte y la religión. Ya que se consideran zona estos valores como impulsadores de las manifestaciones vitales o decadentes.  Nietzsche nos ofrece una manera diferente de pensar la realidad tal como Occidente la venía pensando hasta ese momento. Es justo ahí donde decide situar al hombre dentro del conjunto de los animales. Nos lleva a replantearnos el ser humano como un animal más, que ha olvidado su origen animal, que pretende seguir negándose a sí mismo ese carácter instintivo. Borra la imagen del hombre como ese ser superior y diferencial. Devuelve al ser humano la condición de una especie más en la naturaleza, entendiendo su lugar de tránsito.

Con la figura del profeta o antiprofeta se dibujará la idea de un hombre que puede ir transformando al mundo y puede transformarse a sí mismo mediante una transformación de todos los valores, encaminándose hacia esa alegórica figura del súper hombre. Bajo esta figura Aparece Zaratustra, que a los treinta años tiene una especie de revelación. Se va a un monte a pensar durante diez años hasta que siente que ya está listo a dar, a instruir, a introducir ideas extrañas, cuestionando lo que se asumía como establecido y revelando su descubrimiento más grande: Dios es una creación nuestra. Se aclara que no por esto Nietzsche debe considerarse ateo. En realidad, cuestiona la certeza y eso no lo hace ateo.  Lo que le interesaba a Zaratustra era socavar esos fundamentos presuntamente sólidos. Zaratustra quiere decirle a los demás que todos somos tránsito y que deberíamos dejar atrás esas ideas absurdas de pensarnos como seres definidos y absolutos. Aquel sabio, haciendo referencia a la Iglesia y la función que cumple el sacerdocio, comprende que estos sacerdotes predicaban la muerte, el sueño y la miseria como una negación de las condiciones naturales humanas. Zaratustra hace un llamado a ver el cuerpo como algo puro y sano. Perfecto y rectangular, refiriéndose al sentido de la tierra.

Se reconoce en la figura de Zaratustra la metáfora  que deconstruye la idea misma de lo que es un ser humano y nos invita al vértigo de pensarnos más allá del último hombre. Las soluciones apuntan a que debemos construir un pensamiento ambiental en relación a la educación. Pensar la educación ambiental con miras en lo estético y lo político, pues es en estos escenarios donde se darán las soluciones reales a las problemáticas ambientales. Esta ambientalización de la educación se hace posible en el momento en que nos volvemos conscientes y damos inicio a la tarea de transformación de los símbolos de nuestra cultura, teniendo en cuenta los tiempo más densos - independiente de la temporalidad lineal.

 El pensamiento ambiental también debe ser sensible, difuminando esa idea de que la naturaleza es un ilimitado recurso natural y al contrario retornar a los conocimientos ancestrales de que la naturaleza es el inicio de todo y que sin ella no sería posible nuestro habitar en el mundo. La tarea fundamental es conocer lo pasado para direccionar el presente con un enfoque direccionado a nutrir el pensamiento ambiental; cumpliendo con la tarea que nos propone la naturaleza para la conservación de sí misma porque hacemos parte de un ecosistema. Nos creemos seres ordenados, pero no nos tomamos el tiempo de interpretar la lógica de funcionamiento.

Necesitamos destruir para sintonizarnos a nosotros. Pensar que son necesarias las exploraciones en torno a la locura desde Giordano Bruno, Hölderlin, y Nietzsche, como perspectivas de reivindicación en el pensamiento ambiental. No funciona solo pensarlos como dementes o fuera de su tiempo, sino, retomar esas ideas y pensarlos como héroes porque fueron capaces de ver la vida como un riesgo. Personas admirables, porque decidieron salirse del arquetipo de ser tiranos de sí mismos, acoplándose a los estándares establecidos en sus diferentes épocas. Fueron capaces de darle un lugar a la naturaleza, de situarse dentro de ella y verla como algo digno, evitando las ideas heredadas del platonismo judeocristiano, puesto que, son promotores del desprecio ante el cuerpo y por el mundo. Fueron y serán sujetos exponentes de las ideas subvertidas desde la frontera filosófica.

 


Referencias

Arnau Berenguer, A. B. (2018, 4 noviembre). Breve historia de la locura. Recuperado 6 abril, 2019, de https://serhistorico.net/2018/01/20/breve-historia-de-la-locura/

Andrew Scull, A. S. (2008, 1 marzo). Historia de la locura, de Foucault. Recuperado 7 abril, 2019, de https://www.revistadelibros.com/articulos/historia-de-la-locura-de-foucault

Pessoa, F. P. (2008). Cuentos de locos. Relatos de la monomanía y la perversidad. [Cuentos de locos.]. Recuperado 3 abril, 2019, de http://www.elboomeran.com/upload/ficheros/obras/pginas_desdecuentos_de_locos_af_240418.pdf

Nietzche., F. N. (2011). Así habló Zaratustra (3ª ed.). Madrid, España: Letras Universales | Ediciones Cátedra.

Hölderlin, F. H. (1974). Empédocles y escritos sobre la locura. (Ed. rev.). Barcelona, España: Las ediciones liberales editorial S.A..

Granada, M. A. G. (s.f.-b). Giordano Bruno: universo infinito, unión con dios, perfección del hombre. (Ed. rev.). Barcelona., España.: La Herder.

Hölderlin, F. H. (1976). Hiperión, el eremita en Grecia. (Ed. rev.). Buenos Aires, Argentina: Ediciones Marymar S.A.